domingo, 10 de octubre de 2010

Probando otros dos restaurantes japoneses (y repitiendo en el Manga)

Me dicen que no actualizo: bueno, no me lo dicen, no hace falta, porque está claro que este blog está más parado que un libro de Alexis (bromilla privada, lo siento). Lo que pasa es que uno acaba bastante harto de escribir y estar cara al ordenador todo el día, y como los posts que tengo en mente ("Rebatiendo a loquemerevientadejapon" y "Consejos para viajar a Japón", entre otros) o son muy largos o requieren bucear entre los más de 30 gb de fotos que tengo repartidas entre distintos ordenadores (como si fuese un Fabra de la informática, un yonki de los Raws, un defraudador de Photoshop) pues pasa lo que pasa, que nunca encuentro ese rato para subir algo de nuevo material. Así que vamos con un post que seguro que Robert Rusk calificaría de frenéticamente delicioso, ecir, con mi (subjetiva y personal) valoración de dos nuevos restaurantes japoneses que he probado hace poco en mi ciudad.

  1. Ichido (Plaza del Ayuntamiento). Lo comentaba con Luis, y le ha pasado a otra gente: yo volvía de Japón, y en el avión pensaba en cómo iba a echar de menos determinada comida japonesa... que no era el sushi. Vivo en una ciudad con el mar a un tiro de piedra, y es sólo cuestión de buscar sitios, porque materia prima habrá. No, pensaba en el ramen, los fideos en caldo, una de las maravillas gastronómicas de este planeta. Venía preocupado por no poder encontrar nada parecido aquí, y, efectivamente, no hay nada parecido, pero yo no lo sabía cuando entré en "Ichido", un local que lleva ya un tiempo pero en el que nunca me había fijado. Se parece -relativamente- a un bar de ramen de Japón, con su barra para gente sola incluída, pero ahí se acaban las similitudes. Una forma de pedir a lo "100 montaditos" que ni me va ni me viene (prefiero los tickets japoneses, pero entiendo que no sea lo más adecuado en otro sitio), y una oferta bastante amplia en cuanto a ramen... que no incluía ninguno con cerdo! Una carta de ramen sin "tonkotsu" es una aberración, pero en serio, vayamos por partes. No entiendo por qué no hay ramen con cerdo, si: a) Es lo más habitual en Japón; b) Es barato; c) El cerdo suele gustar; d) Aquí hay mucho cerdo. No hace falta copiar milimétricamente la receta con huesos de cerdo, pero un par de cortaditas porcinas en vez de la ternera que comí (correosa) le irían mucho mejor. Pero eso no es lo peor. El caldo es agua, con algo de sabor, muy lejos de los caldos japoneses, que alimentan ellos solitos. Los fideos psá, la cantidad justa y el precio algo caro (6-8 euros por bol), especialmente teniendo en cuenta la calidad y cantidad. Para acompañar, pedimos sushi de salmón y atún (ni se te ocurra, el peor arroz de sushi que he probado, dulzón y de textura rarilla) y creo que unas empanadillas asiáticas (psá, pero en fin). Para beber Asahi y agua, me ofrecieron un chupito de sake -caliente y malillo- Veredicto: si quieres tener una remota idea de lo que es el ramen, no vayas. Pero si quieres probar algo nuevo, no te importa que sea tan japonés como yo pepero y tienes 15 euros en el bolsillo con los que no te piensas comprar el nuevo disco de New Pornographers, puedes pasarte por Ichido.
  2. Tastem (Ernest Ferrer, 14) Venía precedido por la etiqueta de "El mejor japonés de València" en algunos foros y webs. Nada más entrar, se nota que estás en un restaurante, con un empaque superior al Manga, pero con una decoración y mantelería discutibles. Una mesa con dos japoneses comiendo una enorme bandeja de sushi me dio confianza, y, en efecto, el sushi estaba muy bueno (salmón, atún y pez mantequilla). La carta te da una de cal y otra de arena (nunca he sabido cuál es la buena y cual la mala, aviso): mientras tienen platos auténticamente japoneses (yakisoba o okonomiyaki), la mayor parte del sushi son idas de olla tremendas, ecir, el equivalente a la paella con chorizo y guisantes. También ofrecen ternera de Kobe (wa-gyu) a unos precios que, aunque caros, es imposible que se correspondan con la verdadera ternera de Kobe. Por una parte está la raza (que sí, puede ser wa-gyu), pero por otra hay que considerar de dónde procede (la carne de EE.UU. o Australia es mucho más barata que la japonesa, al menos en Japón) y qué corte es (el precio puede duplicarse, triplicarse, cuadruplicarse... según si es una buena parte de la vaca o no). No ponen ninguno de estos datos, con lo que, en cierta medida, llevan a engaño a los comensales. La carta de vino es muy escueta, aunque hay algunas referencias interesantes; cervezas hay Kirin, Sapporo y Asahi, ni rastro de mi adorada Yebisu. Pero vamos a la comida: pedimos sushi (poco), sopa de miso, okonomiyaki y tempura de verduras. De postre, creo que brownie. El sushi, bueno, pero muy caro (4 euros el nigiri -como poco- me parece carísimo). La tempura, demasiado aceitosa y no tan ligera como la del Manga (y oh! justo el doble de cara). La sopa de miso, muy buena, y a precio razonable (no como el edamame, que no pedimos porque me parecía insultante que nos cobrasen 6 euros -en el Manga, otra vez, valen la mitad-). El okonomiyaki (que ellos llaman pizza japonesa pero que sería más adecuado calificar como el hijo bastardo de un crepe y una pizza deconstruida)... no era exactamente como me esperaba, aunque tengo que decir que, dado que en cada parte de Japón lo hacen de una forma tampoco puedo ir de purista en este caso. Estaba bueno, pero otra vez, caro, el doble de su precio en Japón (y sin que los ingredientes sean especialmente costosos o difíciles de conseguir, excepto un par que se ponen en poca cantidad). Al final, 35 euros por barba (sin vino, sólo con cerveza y agua), lo que me parece muy caro. Veredicto: un restaurante en el que sí, podrás comer auténtica comida japonesa (buen sushi magníficamente presentado, platos tradicionales difíciles de encontrar) pero que se pasa varios pueblos con algunos precios y desmerece su condición de "auténtico japonés" con determinada parte de la carta.
  3. Manga Sushi Bar (Conde Altea, 13) Y llegamos, ahora sí, al que es en mi opinión el mejor japonés de València. Mejor porque ofrece lo mismo que el Tastem, pero a precios más ajustados, que a veces son la mitad. Mejor porque es japonés sí o sí, y prueba de ello es que en su fachada o nombre no pone "japonés" en ningún momento. Mejor porque lo siento, si voy a un bar de sushi quiero salmón, atún, pulpo, anguila, gambas... Pero no invenciones que sí, pueden estar para chuparse los dedos, pero no son a lo que voy, ni lo que busco. Volví con mis padres y, animado por el hecho de que no estaba restringido al menú del día (muy aconsejable, por otra parte), pedimos: edamame, tempura (buenísima, repetimos), sashimi, makis y nigiris de salmón y atún, y nigiris de anguila (i-m-p-r-e-s-i-o-n-a-n-t-e, igual o mejor que en Japón), tofu, tortilla japonesa, gamba dulce, pez mantequilla y no recuerdo si algo más. De postre, trufas (chocolate y té verde) y helado de té verde. Todo, con 2 botellas de vino, y 3 cervezas nos salió por 45 euros/persona. Barato, no es, pero si lo pienso, sólo separan 10 euros a una comida normalita (Tastem) de un fantástico atracón de sushi (más otros platos, claro), acompañado de vino y cerveza. Veredicto: no es barato, pero si algún día queréis probar buen sushi, buena tempura y otros platos japoneses a un precio razonable, el Manga es vuestro sitio. Prefiero ir cada dos semanas a un sitio así que ir cada semana a comer sushi Ichido style.

jueves, 19 de agosto de 2010

Un mes

Hace que volví, y ahora no para de llover. Yo que fardaba de veranos mediterráneos sin nubes y con sol todo el tiempo, y va y casi es peor esto que la estación lluviosa. Menos mal que tengo los gintonics de mi padre a mano, que si no esto ya no parecería ni verano xD

A todo esto, me quedan al menos tres posts larguitos para colgar, así que permanezcan atentos a sus pantallas, por si se da la casualidad de que sale Zaplana vestido de mono pidiendo perdón por la estafa de Terra Mítica y el Ivex.

jueves, 5 de agosto de 2010

Probando restaurantes japoneses en València

Tenía algo de reparo en empezar a probar restaurantes japoneses una vez de vuelta, tanto por las advertencias de distinta gente aficionada a la comida nipona como por mis experiencias previas. Creo que antes de ir a Japón había comido unas 4-5 piezas de maki-sushi en toda mi vida, en dos noches separadas; a la segunda, me entraban arcadas, así de claro. Debo exceptuar el Aoyama, al que fui dos veces, pero en el que me harté de unos makis de salmón, aguacate y queso de untar que poco tienen que ver con el sushi tradicional. Sin embargo, en Japón me he aficionado no sólo al sushi -en sus distintas variedades- sinó también al sashimi, que es el pescado crudo y punto. Es un auténtico manjar, de textura y sabor incomparables si el corte y la materia prima son buenos.

Bueno, al tema.
  • Sushicru: Quedé con Pau y Neus para unas cervezas y lo que se terciara, y se terció estar al lado del Sushicru (sitio del que Luis, quien ha estado un año en Tokio, me habló bien) y que yo tuviese ya mono de pescadito crudo tras dos semanas sin probarlo. Nos encontramos con unas conocidas de Neus -su red de contactos supera con creces a la de la CIA- y, con una Asahi Superdry en la mano esperamos nuestro turno. Pedimos unas gyozas, unos nigiris (de pez mantequilla, creo) y una tabla de sashimi; yo, aparte, una sopa de miso. Todo estaba bastante bueno (con la excepción de la sopa de miso, algo sosa), y el sashimi aceptablemente cortado. Aunque Pau hablaba maravillas de su salmón de Alcampo, primero tendré de probarlo xD El caso es que salí contento, en absoluto decepcionado y con la sensación de haber encontrado un sitio en el que podía comer un buen sushi. Eso sí, en un local minúsculo, con equipamiento algo limitado e incómodo y un precio bastante elevado para lo que yo estaba acostumbrado en Kyoto. Este punto es importante: probablemente, pagar 16-20 euros por una cena con sashimi variado, sushi, gyozas y cerveza no es especialmente caro en València, pero en Japón te puedes hartar -literalmente- de sushi de igual o mejor calidad por 10 euros. Cosas de un país com cal...
  • Manga Sushi Bar: lo conocí a través del Anuario Gastronómico de Vergara, y ya tenía intención de probarlo, pero al saber que era un sitio que frecuentaba -y recomendaba-Raquel, decidimos ir un día los del departamento a probarlo. El local está decorado con gusto, y si has ido a Japón, seguro que serás capaz de reconocer unas cuantas pinturas y murales al instante. El menú de mediodía son 13 euros -sin bebida-, que me parece un precio ajustado. Por eso, te dan una sopa/crema/ensalada y una tabla con un rollo de mano, 6 makis y 2 nigiris (o un menú tailandés, al que no hice ni caso). Cortado y hecho en el momento, estaba bien preparado -a la vista-, y me gustó probar el rollo de mano (no, no lo había probado). Los makis eran de salmón -que junto con el atún y la viera es de mis preferidos- y estaban buenos, pero sin ser espectaculares; los nigiris de pez mantequilla y pulpo (pelín flojos, una pena porque los prefiero a los makis) y el rollo de mano no me acuerdo, lo siento. La ensalada de atún estaba buena, y como era un poco escasa -era tarde ya- nos incluyeron las gyozas en el menú -estaban buenas-. Con el vino, edamame y un par de postres para 5 (helado de té verde y trufas de chocolate, ambos conseguidos) salimos a menos de 20 euros, lo que me parece una RCP mejor que el Sushicru (aunque sí, una cosa es cenar y otra es comer de "menú", pero es que el Carme es muy cool). Repetiré, seguro, quizás alguno de los menús más largos que tienen, o a la carta.

Que tenga en mente, me falta el Sushihome, probar qué tal lo llevan en el Zen, quizás acercarme al Tokio de al lado de casa y hacer caso a algunas recomendaciones leídas en foros. Es una pena que no haya restaurantes de ramen (que echo de menos mucho más que el sushi) o que platos como el tonkatsu o el curry japonés (facilísimos de hacer) no se oferten como contrapunto carnívoro. Los precios que veo -en webs- tampoco invitan a ir probando cada día; en un bar giratorio de sushi normalillo, 2 nigiris costaban 140 yenes, menos de 1,20 euros al cambio actual; por aquí de 2 euros y pico no bajan, y suele ser una pieza...

De cualquier forma, vuestras opiniones y experiencias son bienvenidas, que seguro que se me escapan sitos!

martes, 27 de julio de 2010

Sobre los sueños

Básicamente, en una semana aquí, he soñado 3 veces con Kyoto. En una, bajaba del Haruka Express, el tren que va del aeropuerto a la estación. La sensación era de estar en casa, y muy agusto. En otro, iba a uno de mis restaurantes de ramen preferidos; me levanté con el sabor de la salsa en la boca. Hoy, me he despertado después de visitar el restaurante de tonkatsu al que me llevó Isabel, y al cual volví un día por mi cuenta, y otro con Paco. Quizás esta noche me toque el bar de sushi giratorio :)

sábado, 17 de julio de 2010

CDG (II)

Estoy ahora en el CDG, esperando el vuelo a València, rodeado de gente bastante rubia, a veces con el pelo rizado y con los ojos muy raros. Algunos intentan hablar por el móvil, pero en realidad lo que parece es que nos cuenten a los demás sus putas vacaciones, que además de tópicas no me importan una mierda; otros, parapetados tras un mostrador de lo más impersonal, te cobran 3,80 euros por una miserable botella de agua, algo que en Japón directamente no se creen; la gente tropieza y apenas sale un murmullo de sus bocas, en el mejor de los casos. Nadie da la bienvenida a su tienda, aún cuando aquí sí que eres tú el que les haces el favor de entrar, entre los precios y las caras que ponen.
Estoy ahora en el CDG, como hace tres meses, y joder, esto se ha pasado muy rápido. Tanto que no sé si equivocarme de avión y desayunar un bol de ramen en la estación de Kyoto.

miércoles, 14 de julio de 2010

Sobre el stand-by

Bueno, sigo con poco, muy poco tiempo, pero a dos días de irme veo que me quedan aún muchísimas cosas que contar de Japón. Así que probablemente, y aunque el gordonauta que escribe esto ya no estará en un país civilizado y lleno de gente fantástica que le costará MUCHO abandonar, seguiré dando la brasa un rato más. Pero me temo que hasta la semana que viene esto estará muy tranquilo. ¡Nos vemos!

sábado, 10 de julio de 2010

Uno rápido

Post, digo. Desde que llegó Pako-sensei tengo menos tiempo que un puercoespín oficinista, así que para que esto no se pare demasiado, a pesar de que me queda una semana, os dejo dos links de fotografía bastante interesantes.

The Japan Photo Project: a recorrerse Japón con dos cámaras y muchas ganas de conocer sitios.
Crónicas de una cámara: envidia. Gente como esta existe, sí. Y encima hacen unas fotos acojonantes. Y yo pensando que aún me había salido algo decente por aquí xD